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© Federación Autismo Galicia | 23/09/2019 | Hora sin ruido: Actividades inclusivas y entornos amigables

Hora sin ruido: Actividades inclusivas y entornos amigables

Esta iniciativa permite a las familias y personas con TEA , la posibilidad poder disfrutar de un momento de ocio con la familia y con los amigos. Pero para ellos lleva un añadido, y es que pueden disfrutar sin una sobrecarga sensorial que les resulte molesta, evitando que surjan situaciones que no les permitan disfrutar del momento y divertirse igual que todo el mundo.

23/09/2019

El verano remata con un excelente resumen de logros en cuanto a visibilidad y accesibilidad cognitiva en entornos de ocio y de carácter social. Vemos cómo va calando en la sociedad y en la administración la necesidad de tener en cuenta a colectivos con necesidades específicas.

Hablamos de la “Hora Sin Ruidos”, una iniciativa que ha llegado a muchos de los concellos en fiestas de la comunidad gallega.

Esta iniciativa permite a  las familias y personas con TEA , la posibilidad poder disfrutar de un momento de ocio con la familia y con los amigos. Pero para ellos lleva un añadido, y es que pueden disfrutar sin una sobrecarga sensorial que les resulte molesta, evitando que surjan situaciones que no les permitan disfrutar del momento y divertirse igual que todo el mundo.

Esta medida integradora también consigue sensibilizar a la gente que se encuentre en ese momento en las instalaciones, ya que “la hora sin ruido” no afecta a la actividad habitual de fiesta, excepto por el detalle del sonido.

 

Sensibles a una realidad que viven muchas personas.

El Trastorno del Espectro del Autismo se manifiesta de forma diversa en cada persona y puede presentar dificultades para procesar la información.

Es común que las personas con autismo anuncien problemas sensoriales relacionados con el procesamiento de muchos estímulos que proceden del entorno, como pueden ser sonidos, luces, olores o percepción del tacto. Y que queremos decir con esto, pues que las personas con autismo pueden ver, oír, percibir, sentir u oler demasiado o por el contrario pueden tener problemas para sentir, percibir o identificar estímulos.

Pensemos en el chirrido de una tiza, la molestia de la claridad solar cuando salimos de un ambiente más oscuro en el que hemos permanecido tiempo, recordemos como nos pueden molestar determinados perfumes u olores o pensemos en Dona Williams. Dona, describía en su libro autobiográfico “Nadie en ningún lugar “, como sus problemas sensoriales eran tan graves que no podía ver y oír al mismo tiempo; no podía hacer las dos cosas simultáneamente.

Por el contrario, cuando una persona experimenta hiposensibilidad sensorial, la falta de percepción de estímulos puede provocar malestar, dificultades para sentir estímulos dañinos o la necesidad de buscar constantemente estimulación.

La investigación hace años que habla de la relación que pueden tener estas dificultades con la ansiedad y el estrés de personas con autismo, llegando a provocar malestar en determinados contextos, crisis nerviosa, de escape o evitación de ciertos estímulos, actividades o espacios.

No olvidemos que los comportamientos evitativos por sobresaturación, muchas veces se traducen o confunden con comportamientos tercos o de personas “maleducadas”. Estos comportamientos están relacionados con las dificultades para comunicar y dar información, sobre cómo se siente o cómo se encuentra la persona.

 

 

Romper barreras.

Las particularidades sensoriales, cognitivas, perceptivas y emocionales de las personas con TEA reclaman que eliminemos barreras, que hacen complicada y menos funcional su vida.  Para romper estas barreras lo primero que tenemos que hacer es ponernos en el lugar de las personas con autismo y en lo complejo que es adaptarse a un entorno poco predecible, un ambiente ambiguo, continuamente cambiante y como venimos hablando, sensorialmente tan intenso.

 

Actividades inclusivas. Entornos Amigables.

Para mejorar el acceso de las personas con TEA a actividades, a lo largo de este verano, surgieron varias iniciativas para que se redujese el ruido, durante unas horas, en sus fiestas. Acciones que pudieron disfrutar en los Ayuntamientos de Santiago de Compostela, A Coruña, Marín,  Baiona, Ribeira, Gondomar, A Pobra, Porto do Son, Rianxo, Noia, Pontevedra, Cambados,  Vilalba, entre otras de la comunidad gallega.

Esta medida no solo permitió mejorar la accesibilidad y crear entornos más amigables, sino que sirve para concienciar a la sociedad de los problemas y barreras que se encuentran las personas con autismo.

Crear un entorno amigable para una persona con autismo, significa adaptar ese entorno, las tareas, los estímulos, cómo aprende, el mobiliario, el espacio, el tiempo, a cómo procesa la información. Si queremos respetar las particularidades sensoriales, propioceptivas y vestibulares podemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

 

  1. Adaptar entornos y actividades, en la medida de lo posible, a las características sensoriales de muchas personas con TEA y otras discapacidades.

 

  1. Compensar las diferentes dificultades sensoriales con el uso de estrategias o herramientas que lo atenúen, por ejemplo, tapones o cascos para partidos de baloncesto o fútbol; si le molesta el ruido de la tijera o la máquina de cortar el pelo, poner su música preferida; para evitar la sensación de tener los pies en suspensión, poner un taburete, si le duelen o incomodan las caricias, enseñar a manifestar el afecto de otra forma; etc.

 

  1. Facilitar el acceso a un lugar tranquilo, si lo necesitase por cansancio, por una crisis de ansiedad o sobrestimulación y enseñar técnica de respiración y relajación.

 

  1. Trabajar la integración sensorial, estimulación propioceptiva y vestibular a través de profesionales especializados en terapia ocupacional. Puedes ver los servicios de la red de entidades de Autismo Galicia en www.autismogalicia.org

 

 

Quieres saber más sobre percepción y el autismo?

Ausderau, K., Sideris, J., Furlong, M., Little, L. M., Bulluck, J., & Baranek, G. T. (2014). National survey of sensory features in children with ASD: Factor structure of the sensory experience questionnaire (3.0). Journal of autism and developmental disorders44(4), 915-925.

Bogdashina, O. (2007). Percepción sensorial en el autismo y síndrome de Asperger: experiencias sensoriales diferentes, mundos perceptivos diferentes. Asociación Autismo Ávila.

O’connor, K. (2012). Auditory processing in autism spectrum disorder: a review. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 36(2), 836-854.

Paula, I. (2016). La ansiedad en el autismo. Alianza Editorial.

Williams, D. (2015). Nadie en ningún lugar. Ned ediciones.

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